El transporte porteño avanza hacia la movilidad eléctrica con minibuses y trambus en 2025

 El transporte porteño avanza hacia la movilidad eléctrica con minibuses y trambus en 2025

Con el Presupuesto 2025 aprobado y un gasto proyectado cercano a $14 billones, la Ciudad de Buenos Aires busca modernizar su transporte público incorporando opciones más sustentables y silenciosas. Entre las novedades para el próximo año destacan el minibús y el Trambus, dos iniciativas que funcionarán como complemento a los sistemas tradicionales y apuntan a reducir el impacto ambiental en las calles porteñas.

Nuevas opciones para un transporte más limpio

El traspaso de 31 líneas de colectivos del Estado nacional a la órbita de la Ciudad le permitió a la administración local tomar control del servicio, abriendo la puerta a innovaciones como la incorporación de vehículos eléctricos y unidades propulsadas por gas. Estas medidas no solo buscan disminuir emisiones, sino también mitigar la contaminación sonora, un problema recurrente en la capital.

“Queremos que Buenos Aires recupere su carácter de ciudad de vanguardia, apostando a soluciones sostenibles para mejorar la calidad de vida de sus habitantes”, señalaron fuentes del gobierno porteño.

Minibús: conectividad y sustentabilidad en el casco histórico

Los minibuses, cuyo proceso de licitación se adjudicó a la empresa DOTA, ya están en fabricación en China y se espera que las primeras unidades lleguen al país en 2025. Estos vehículos tendrán una capacidad de entre 15 y 30 pasajeros y se destinarán inicialmente a conectar el casco histórico de San Telmo con otros puntos estratégicos, como Retiro.

Gracias a su tamaño compacto y motor eléctrico, los minibuses podrán circular por áreas restringidas a vehículos convencionales debido a normativas ambientales. Además, se está construyendo una terminal de carga en San Telmo para garantizar su funcionamiento. Durante los dos primeros años de operación, el servicio será gratuito o tendrá una tarifa simbólica.

Trambus: la eficiencia del tranvía, sin vías

Otra apuesta clave será el Trambus, un sistema eléctrico que combina características de colectivo y tranvía, pero que no requiere vías. Este transporte tendrá capacidad para entre 75 y 85 pasajeros por unidad y se integrará al sistema porteño con 20 formaciones iniciales.

Aunque el recorrido definitivo está en evaluación, el gobierno planea implementarlo en zonas de alta demanda, como los carriles exclusivos del Metrobús en la Avenida 9 de Julio. A diferencia del minibús, el Trambus será un servicio pago y contará con opciones de multipago, incluyendo tarjetas SUBE, crédito y celulares con tecnología NFC.

Proyección y desafíos

La implementación de estos sistemas representa una inversión significativa —estimada en $30.000 millones solo para el Trambus—, pero también un paso importante hacia un transporte más sostenible y eficiente. Según las autoridades, el objetivo es que estas nuevas alternativas no solo mejoren la movilidad urbana, sino que también contribuyan a la transición energética en la Ciudad.

Este enfoque refuerza la posición de Buenos Aires como una ciudad comprometida con el cambio ambiental, integrando innovación y sustentabilidad en su red de transporte público.

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