El ocaso de los Gobernadores perpetuos: Santa Cruz y Formosa en el fin de una era
Dos provincias argentinas, históricamente gobernadas por líderes con permanencias casi vitalicias, se encuentran en el centro de un debate que pone en jaque sus sistemas políticos. Formosa y Santa Cruz, los únicos distritos donde la reelección indefinida para gobernadores era posible, están experimentando cambios que podrían marcar el fin de esta particularidad institucional.
El fin de un ciclo en Formosa
El caso de Formosa es emblemático. Desde 1995, Gildo Insfrán ha gobernado la provincia de manera ininterrumpida, gracias a una reforma constitucional que eliminó los límites de reelección. Sin embargo, esta semana la Corte Suprema de Justicia de la Nación declaró inconstitucional el artículo que permitía dicha continuidad. Según el juez Ricardo Lorenzetti, esta disposición choca con los principios republicanos establecidos en la Constitución Nacional, que garantizan la alternancia en el poder como base de la democracia.
“El federalismo otorga autonomía a las provincias, pero esta no puede contradecir los principios esenciales del Estado de Derecho”, destacó Lorenzetti, subrayando que las cláusulas de reelección indefinida concentran el poder, limitan la oferta electoral y desnaturalizan la división de poderes.
Santa Cruz: promesas de cambio
En Santa Cruz, la situación no dista mucho. Durante la década de 1990, Néstor Kirchner impulsó una reforma constitucional que también permitió la reelección indefinida, consolidando un modelo político de hegemonía. Sin embargo, la llegada del nuevo gobernador Claudio Vidal, tras derrotar al kirchnerismo en 2023, marcó un punto de inflexión. Vidal prometió eliminar tanto la Ley de Lemas como la reelección ilimitada.
Aunque el compromiso de Vidal parece firme, aún no se ha avanzado en la derogación de la disposición constitucional. “Cumplimos con erradicar la Ley de Lemas. Para lo otro tenemos tiempo”, señalaron fuentes cercanas al gobernador.
El panorama en otras provincias
El resto del país presenta reglas más restrictivas para los gobernadores:
- La mayoría de las provincias: Admiten una sola reelección consecutiva.
- San Juan: Permite dos reelecciones consecutivas.
- Mendoza y Santa Fe: Los gobernadores pueden ser reelegidos, pero no de forma consecutiva.
En este contexto, Formosa y Santa Cruz destacaban por la falta de límites, una anomalía que, según los expertos, fortaleció sistemas políticos dependientes de líderes perpetuos y con escasa alternancia democrática.
Un giro hacia la renovación
Con la intervención de la Corte Suprema y los compromisos asumidos en Santa Cruz, Argentina avanza hacia un modelo de gobernabilidad más alineado con los principios republicanos. La alternancia en el poder no solo fortalece la democracia, sino que abre las puertas a nuevas ideas y liderazgos en regiones marcadas por décadas de hegemonías inquebrantables.